CAPITULO 13.- REPUTACION

El control de nuestra (buena) reputación en Internet va a ser una de las tareas más difíciles y necesarias a la vez.

Un par de malos comentarios (algunas veces interesados) en Internet pueden arruinar la reputación de un restaurante y disminuir drásticamente sus ingresos.

Vamos a intentar luchar contra ello de varias formas:

o Creando nuestra propia reputación y controlándola. Vamos a abrir multitud de canales en Internet (Facebook, Twitter, blogs) por donde nuestros clientes y amigos se puedan comunicar e incluir sus críticas.

o No vamos a falsear nada, pero es obvio que vamos a controlar estas páginas y no vamos a consentir que se publiquen comentarios sobre nuestra empresa que sean falsos o contengan insultos.

o Si que vamos a permitir comentarios negativos. El borrar los comentarios que no nos agradan del todo es contraproducente, solo va a dar una impresión de «página arreglada» y dirigida por nosotros. Necesitamos que los comentarios y opiniones sean creíbles y para ello la mejor opción es que sean los que hacen nuestros verdaderos clientes.

Vamos a consultar Google continuamente para controlar que opiniones y comentarios se realizan sobre nuestra empresa, para ello simplemente pondremos el nombre de nuestra empresa seguido de la palabra «opiniones» o bien de «comentarios»


Esto nos puede llevar a páginas de foros donde se hallan vertido comentarios sobre nuestra empresa. Nuestra forma de actuar será lo siguiente:

– Ante un comentario muy dañino e insultante. NO HACER NADA. Al incluir comentarios en un foro lo que hacemos es darle importancia. Si contestamos el comentario, es muy probable que el «friki» que lo ha hecho se sienta molesto y nos siga atacando, con lo que provocaremos un bucle que incrementará el volumen de la web y que, a los ojos de Google, será más interesante e importante y colocará la página en mejor posición.

– Ante un excelente comentario, tampoco hacemos nada, es obvio, se manifiesta por sí mismo.

– En una opinión que suponga una crítica constructiva, responderemos, con humildad, profesionalidad, sin entrar nunca en una posición cercana, respondiendo a dudas, indicando soluciones, pidiendo excusas y perdón.